Capitulo 1
Venci mi miedo.......y ahora???
Venci mi miedo.......y ahora???
“Cada dia que pasa me duele mas y mas esta realidad, ser algo que no quiero ser, no tener eleccion. Como me gustaria poder elegir que ser y que no ser, poder elegir lo que es bueno o malo según mis criterios y sobre todo, hacer lo que creo que es bueno”.
Estas eran las palabras de Oliver cada vez que se encontraban en el lago Bastalk, ese lugar tan valioso y querido para el, ese lugar que solamente el conocia y que le hacia sumirse a veces en una profunda tristeza al darse cuenta de lo que era y lo que estaba destinado a hacer, pero que, independientemente de todo lo malo, un lugar que atesoraba debido a que ahí podia ser como el queria.
Oliver escucho un ruido asi que cambio de lugar inmediantamente para que no lo fuesen a encontrar ahí ya que las consecuencias serian graves.
- Oliver! Con que aquí estabas! Tu madre esta como loca. Necesita que estes en la reunion informativa sobre los avances de Plan Scarlatta.
- Y no hay manera de que falte a la reunion, Zwath?
- Por supuesto que no. Si vas a ser el futuro Rey Worth debes saber lo que compete a tu reino U_U
Oliver se encamino junto a Zwath hacia el palacio que le causaba tantos escalofrios y repugnancia, en el cual vivia. Mientras caminaba hacia la sala de reuniones escucho a su madre conversar con alguien. Se acerco a la puerta entre abierta y vio a su madre, efectivamente, conversando con Zwath, el jefe del ejercito Worth, el cual servia a su madre, Lenna, la Reina de los Worth, los demonios mas peligrosos y desalmados dentro de la mitologia Zairen.
- Lo encontre dibagando por el bosque sin nada que hacer. Ese chico en serio me preocupa, es demasiado distraido, holgazan y renuente de nuestras actividades y tradiciones; demasiado pacifico.
- Eres un imbecil. Dime algo que no sepa. Hace mucho tiempo que te di la orden de que le dieras un buen entrenamiento, por duro que fuese, y no lo lograste. Te lo perdone nada mas porque en ese tiempo estábamos con la batalla de Schredick* pero hasta aquí soporto los comportamientos de ese inepto.
- Mi Reina, si me permite, creo que seria buena idea colocarlo en una situación en la que tuvier a que elegir entre seguir sus principios pacifistas o desaparecer para siempre.
- Callate! A ti solamente se te ocurre basura! Justo como lo que eres. Basura!
- Pero………………….-fue interrumpido por Lenna
- Ya se! Lo colocare en una situación en la que tenga que elgir entre seguir sus principios pacifistas o desaparecer para siempre.
- Pero……..eso fue lo que yo………………..
- Callad plebello!
- Como usted diga mi Reina.
- Sabes que siempre sospeche que Oliver llegaría a ser un inútil por el hecho de haber nacido en el mundo de los humanos. Espero que con eso no haya adquirido la bola de sentimientos inútiles que ellos poseen.
Lenna dio un sorbo de sangre de gato de su elegante copa elaborada de sentimientos de ira reprimida de muchas almas de humanos torturadas, luego escupio parte de la bebida en la cara de Swath y lo envio a preparar la reunión que sucedería posterior a ese encuentro. Swath se fue murmurando maldiciones cuando……abrió la puerta de la habitación y se encontró nada mas y nada menos que con Oliver, el cual al parecer había escuchado su conversación. Trato de irse cuando su madre lo detuvo.
- Oliver! A donde carajo crees que vas! Ven aca idiota! No te quedes ahí inmóvil como un retrasado!
- Si me lo permite, mi Reina……………
- Callad, imberbe!
- Madre, yo se que en este momento solo quiere preparme para mi futuro reinado, pero hay algo que he querido decirle desde hace muchimos siglos. Necesito que me escuche.
- Yo! Escucharte a ti! Jajajajaj! No seas ridículo.
- Pues quiera o no escucharme, igual se lo voy a decir. No quiero ser el rey de los Worth, es mas, ni siquiera quiero ser un Worth. No quiero ser un demonio, quiero ser humano, ese ha sido mi sueño de siempre, y lo voy a cumplir.
- Estas demente! Por supuesto que no! Bueno, ya que no deseas ser un Worth, entonces seras un esclavo de los Woth. Desde ahora te condeno a vivir el resto de la eternidad despojado de tu titulo y bajo la voluntad del cualquier Worth, por mas insignificante que sea.
Esto aterro a Oliver. No pudo mas y salió huyendo, con Lenna, Zwath y todo un ejercito de demonios tras el. No tuvo mas que esconderse en unas escaleras, como vio que las escaleras se continuaban hacia abajo, decidió adentrarse en aquello que jamás había visto, a pesar de encontrarse en aquello que se supone debía llamar "hogar". Se adentro mas y mas en lo que parecía un santuario de algo. Logro visualizar una especie de estatua, de algo parecido a un Worth común, pero con características especiales. Al parecer era algo poderoso y alabado porque por las paredes de toda la habitación, apenas iluminada con una pequeña antorcha a los pies de la estatua, había una especie de dibujos secuenciales que intentaban decir algo. Aparecia el sujeto de la estatua, algo parecido a una reina, muchos Worths como en medio de batallas y un lago en medio de un bosque, parecido al lago Bastalk. Vio uno de los Worths que era como perseguido y que se adentraba en el lago. Trato de interpretar estos simbolos y no encontró cosa mas lógica que fuese el quien perseguían en los simbolos y decidió irse de ahí para lograr estar donde el siempre quizo, y para llevar a cabo lo que el considero como una especie de profecía, un oráculo.
En medio de tanta meditación, vio aparecer a un Worth aparentemente viejo, pero ya muy fuerte.
- Pensé que nunca vendría, príncipe Oliver. Llevo años entrenando y esperando que se cumpla la profecía para poder serle útil a mi Reina. Ahora, que ha llegado mi oportunidad demostrare que no soy solo un cuidador inútil, sino todo un guerrero.
- Quien es usted? A que se refiere con “la profecía”?
- No me diga que no lo sabe, príncipe?
- Saber que?
- Era de esperarse que mi Reina Lenna se lo ocultara.
- Ocultarme que?
- Su destino. Lo predicho por el sabio Kassem después de que usted nación en el mundo de los humanos.
- ¿Cuál destino? ¿Qué profecía? ¿Quién es el sabio Kassem?
- Se supone que mi deber era eliminarlo inmediantamente, pero ya que lo veo en esas condiciones, débil y con poca habilidad para un combate cuerpo a cuerpo, le contare todo lo que ignora antes de borrarlo de la faz de Worthland (lo siento no se me ocurrio un mejor nombre jaja pero si se me ocurre otro lo cambio xD)
- Lo escucho
- Por lo que se ve no tiene miedo a dejar de existir
- A lo largo de mi vida, eso es lo que menos me ha preocupado ya que, a veces pienso que seria lo mejor en lugar de convertirme en un portador de la semilla del mal.
- Semilla del mal? Ah pero que muchacho tan sentimental! Mire, dejémonos de jueguitos. El único motivo por el cual le voy a contar esta historia es nada mas para verlo revolcándose de dolor, no solo físico, sino también del alma, porque a diferencia de nosotros, los Worth comunes y corrientes, usted si tiene alma.
- Bueno, entonces ya dejese de rodeos y digame
- Esta bien. Pero présteme mucha antencion, porque solo lo dire una vez. Además, déjeme advertirle que lo que va a oir, no le va a gustar.
- Adelante. Lo esucho.
- Su padre, el malvado rey Schredick (en este lugar el adjetivo malvado es un gran alago), armo una verdadera batalla en contra de los humanos. Fue mas o menos hace alrededor de unos 4 siglos, su edad, príncipe. Durante esa batalla teníamos muy pocos recursos, pero los Zairen, una civilizacion secreta de humanos que aun vive entre las sombras defendiendo al resto de humanos ineptos que desconocen de su existencia, poseían muchos elementos los cuales nosotros ignorábamos y por ello fueron los ganadores de la batalla. Ellos trataron de acabar con nuestra civilizacion para siempre y ya que absolutamente todos los Worth nos encontrábamos en el mundo de los humanos aprovecharon para acabar con nosotros ahí mismo. Casi la mitad de los Worth de aquella época dejaron de existir. Ellos sabían perfectamente que la única manera de eliminar a un Worth es con un conjuro que solo los mas altos conocen, y se aprovecharon de ello. La Reina se encontraba en gestación cuando fue a la batalla. Con lo que no contaba era con que usted estaba a punto de comenzar a existir. Trato de llegar hacia el portal de comunicación entre ambos mundos pero no lo logro; usted nació en el mundo de los humanos. Luego de que varios Worth lograron salvarse y el portal fue cerrado, el sabio mas poderoso de la época, Kassem, decidió hablar con sus padres sobre una profecía que no se había atrevido a mencionar esperando que no se cumpliese. Al parecer usted ya estaba destinado a nacer en el mundo de los humanos y adquirir una serie de sensaciones propias de ellas, entre estas, la rebeldía. Se supone que usted se rebelara contra su reino, y al parecer ya lo hizo. Cuando el sabio Kassem decidió dormir por 3 siglos me encomendó recitar el conjuro para matar a un Worth, por suspuesto que con modificaciones, ya que usted si posee alma. Despídase, príncipe Oliver.
A pesar de que Oliver no poseyera la inteligencia y perspicacia que caracteriza a los Worth, eso no significaba que fuera tonto. De hecho, el era muy listo, y su cerebro rápido intuyo en recitar el conjuro que destruiría a un Worth común, ya que ese anciano cuidador lo era. El problema consistía en ¿Dónde estaba ese dichosos conjuro? Vio algo escrito en la pared, como no sabia que era, solo lo recito, esperando lo mejor.
- Se va a arrepentir, príncipe! Creame que lo mejor era dejar de existir a tener que vivir todo lo que le espera!
Después de estas palabras, el anciano, que nunca dijo su nombre, desapareció, simple y senciallamente dejo de existir. Pero, a que se refería con “vivir todo lo que le espera”? Bueno, eso lo tendrá que averiguar, y que mejor que segui el ritmo de la aparente profecía escrita en la pared. Decidió encaminarse hacia el lago Bastalk e introducirse al mundo de los humanos, lo cual no seria nada fácil ya que tenia a prácticamente todos los Worth tras el, incluyendo a su feroz madre. Lo mas sensato era adentarse en lo que parecía una cueva, o pasillo, no sin antes llevarse una especie de libro que desde el principio llamo su atención. El libro se encontraba cerca de la antorcha y de la estatua. Luego de tomarlo escucho como muchas voces bajaban a lo largo de la escalera asi que comenzó a correr a travez de la cueva que resulto ser un túnel enorme.
Mientras Oliver mas avanzaba, mas sentía que nunca llegaría al final. El túnel era desesperante, además el ya estaba muy cansado.
Después de varias horas de correr y correr vio que el túnel se bifurcaba. Esto era un problema. No sabia cual túnel lo llevaría a qué. Al final, ya que presintió que alguien se acercaba, se decidió por el túnel derecho. Ambos se veian completamente iguales asi que no era gran diferencia optar por el uno o por el otro.
Despues de varias horas de correr, a pesar del cansancio, vio una tenue luz al fondo. Su corazón palpitó de alegría al ver que al final se encontraba un bosque lleno de un tipo de arboles conocidos para el, arboles del bosque Bastalk. Sabia donde se encontraba, sabia que camino tomar para llegar a su querido lago, lo que no le gustaba era tener que cruzar el Pantano Incomprendido; solo el simple hecho de que se llamase asi le aterraba (cabe mencionar que Oliver es y siempre ha sido un ser muy temeroso). Pero ¿Qué podía hacer? No podía rodear el pantano porque fácilmente lo encontrarían. Además adentrarse en el pantano era algo muy ventajoso para el ya que su madre, con lo poco que lo conoce, deduciría que con lo cobarde que es (como ella lo llama) jamás se atrevería a entrar allí. Sus deducciones fueron correctas. Tras un árbol de las orillas del pantano pudo observar como muchos Worth acompañado de todo tipo de armas pasaban de lejos, junto a su madre. Pero Zwath no estaba entre ellos, seguramente fue por el otro túnel, con el resto del ejercito, por ello debía estar preparado ya que desconocía a donde llevaba ese túnel.
Ya había perdido demasiado tiempo undido en sus pensamientos. Debía avanzar para poder introducirse en el lago.
Oliver comenzó lo que seria un largo y probablemente peligroso viaje a través del pantano al que siempre había temido. Lo raro del caso es que no se sentía tan temeroso como antes, al pasar de lejos, de hecho, se sentía confiado. Había logrado dar un gran paso, que era vencer parte del miedo hacia su madre, ahora debía vencer ese miedo a lo desconocido, representado por ese pantano.
Continuara..................
